Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Quien no se arriesga no conquista
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Aprende llorando y reirás ganando.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Cuentas claras, amistades largas.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Lentejas, comida de viejas.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Quiéreme poco pero continúa
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
A donde fueres haz lo que vieres.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.