A candil muerto, todo es prieto.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Ha de salir la corneja al soto.
La muerte hace reflexionar.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Otros vendrán, que bueno me harán.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Río cruzado, santo olvidado.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Dos capitanes hunden la nave.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Una obra acabada, otra empezada.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
El que tiene narices, no manda a oler.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Del buen vecino sale el buen amigo.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
La fantasía es la primavera del alma
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Estoy hasta las manos.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
A fullería, cordobesías.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.