Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Barba roja, mucho viento porta.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
En Mayo regresa el rebaño.
De casta le viene al galgo.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Febrero el corto, el pan de todos.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
El buen paño dentro del arca se vende.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Galga salida, a liebre parida.
Ama el sol, el que tiene sombra
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Del viejo el consejo.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Cada uno con su humo.
Limando se consigue de una piedra una aguja
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Hacer de toda hierba un fardo.