Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Lo raro es caro.
El pobre es un extranjero en su país.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Bien está lo que bien acaba.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Los pájaros más bellos están enjaulados
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Guay del malo y de su día malo.
Comida hecha, amistad deshecha.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Boca con duelo, no dice bueno.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Un juego de cartas se juega con dinero
Estos son polvos de aquellos lodos.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Barba roja, mucho viento porta.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.