La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
El gañán y el gallo, de un año.
Malos reyes, muchas leyes.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Con pan y vino, se anda el camino.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
El que tiene narices, no manda a oler.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Nadie aprende por cabeza ajena.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
La esperanza es lo último que se pierde.
A amo ruin, mozo malsín.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
A viña vieja, amo nuevo.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
A dos palabras tres porradas.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.