Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Hacerte amigo del juez
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Nunca te duermas en los laureles.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Como poroto de la chaucha.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Otro gallo le cantara.
Sarna con gusto no pica.
Cólera de amantes resurgir del amor
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
A creer se va a la iglesia.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Boda mojada, novia afortunada.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Reyes y mujeres no agradecen.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Una buena campana se siente de lejos.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Apaga la luz, Mañosón!
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Por la boca muere el pez.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Se defiende como gato panza arriba.