Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Padecer cochura por hermosura.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Peores nalgas tiene mi suegra.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Pedir peras al olmo.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Cuídate del amigo al que has ofendido
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Madre dispuesta, hija vaga.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
A las obras me remito.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Todo tiene un fin.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Hacienda de pluma, poco dura.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Hablar por referencias es casi mentir.
Las migas son también pan.
Boca con boca se desboca.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Quien tenga tiempo que no espere
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.