La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Como es la madre, así es la hija.
A la hija muda, su madre la entiende.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Conquistada la madre, segura está la hija.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Madre ardida hace la hija tollida.