Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Agua de llena, noche de angulas.
Con las buenas palabras nadie come.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Cuando masques, no chasques.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Yerro es ir de caza sin perro.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Donde va el perrito, va el gatito.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
No me quieras dar gato por liebre.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
La sugestión obra.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Cosa muy querida, presto perdida.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Botija nueva hace el agua fresca.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
No hay borracho que coma lumbre.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Más vale morir de risa que de ictericia.