El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Con pan, hasta las sopas.
Molino cerrado, contento el asno.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Dar limosna no aligera la bolsa
Un asno siempre da las gracias con una coz.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Pereza, llave de pobreza.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
La buena mula en el establo se vende.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Mal oledor, mal catador.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Para alcanzar, porfiar.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Cada palo que aguante su vela.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
El aburrimiento es una desgracia
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
La primavera la sangre altera.
Lo dicho, dicho está.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Madre holgazana cría hija cortesana.
El sueño es alimento de los pobres.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
A un traidor, dos alevosos.