Alabanzas y regalos, malos tratos.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
El buscador es descubridor.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Viejos los cerros y reverdecen
Perdona el error, pero no lo olvides.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Al asno no pidas lana.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
La arruga es viejera, la cana embustera.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Buena vida, padre y madre olvida.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Quien siembra llorando, siega cantando.
Al niño que llora le dan pecho.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Tenés cola que te machuquen.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Cartas cantan.
Cree el fraile que todos son de su aire.