Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Amigo y vino deben de ser añejos.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Dios los cría y el diablo los junta.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
El necio dispara pronto sus dardos.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Depende de cómo caigan las cartas
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Pan duro, pero seguro.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Dios habla una lengua extranjera.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Ser el último orejón del tarro.
En el amor solo el principio es divertido
El que la sigue la consigue.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
El agua tiene babosas.
Tronar como un arpa vieja.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Mojarse el potito.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Hoy te lo dice tu amiga.
La fantasía es la primavera del alma
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Por el becerro se amansa la vaca
La lengua unta y el diente pincha
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
A borracho fino, primero agua y luego vino.
A otra cosa mariposa.
El que espera desespera.
En el pedir no hay engaño.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Lo que dejes para después, para después se queda.