Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El peligro que no se teme, más presto viene.
El arroz es el nervio de la guerra.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Ama y guarda.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
El éxito sin honor es un fracaso.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
No valdees aguas desconocidas.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Por un clavo se pierde una herradura.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Maldigo el diente que come la simiente.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Haya marido, aunque sea de grano mijo.