El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio advierte sobre las consecuencias de elegir conscientemente un camino negativo o perjudicial cuando se tenía la opción de un bien. Quien, teniendo acceso a algo bueno, elige deliberadamente el mal, pierde el derecho a quejarse o enojarse por las consecuencias adversas que le sobrevengan. Subraya la responsabilidad personal en las decisiones y la necesidad de asumir sus resultados sin lamentaciones.
💡 Aplicación Práctica
- En el ámbito laboral: un empleado que, teniendo una oferta de trabajo estable y bien remunerada, decide renunciar sin un plan alternativo sólido por seguir un impulso momentáneo. No puede luego enojarse si enfrenta dificultades económicas.
- En relaciones personales: una persona que, teniendo una pareja leal y afectuosa, decide engañarla o tratarla con desdén. No debe sorprenderse ni enfadarse cuando la relación se rompa y quede en soledad.
- En finanzas: alguien que, contando con asesoramiento para invertir de forma segura, opta por una especulación arriesgada y fraudulenta. No tiene derecho a indignarse si pierde todo su dinero.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, arraigado en la tradición oral popular. Refleja una visión estoica y moralizante típica de la sabiduría tradicional, que enfatiza la prudencia, la elección consciente y la aceptación de las consecuencias. No tiene un origen histórico documentado específico, pero forma parte del acervo de refranes que transmiten enseñanzas sobre la responsabilidad individual.