Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Niño mimado, niño mal educado.
Esta de mírame y no me toques.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Amigo que no da, poco me importa ya.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Es más seguro ser temido que ser amado
Descansa el corazón, contando su pasión.
Una y no más Santo Tomás.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
La esencia fina en frasco pequeño se vende.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Hoy no se fía, mañana sí.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Paso a paso, se va lejos.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Yantar sin vino, convite canino.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
No hay camino sin tropiezo.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
No compares el tocino con la velocidad.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
A catarro gallego, tajada de vino.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.