Antes me muero que prestar dinero.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
La lengua unta y el diente pincha
No todo lo que pendula cae
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Más merece quien más ama.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Querer matar dos moscas de un golpe
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Unos mueren para que otros hereden.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Quien no se arriesga no cruza el río
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
El verano es la madre de los pobres
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Lo que no mata engorda.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Lo que abunda no daña.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Escatimar y dar a putas.
Marido, comprad vino; que no lino.
Los negocios no tienen ocio.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo