Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Para ser bella hay que ver estrellas
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Para saber, has de leer.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Fragilidad tu nombre es mujer.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Rana en el fondo del pozo.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Hoy por mí, mañana por ti.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
El ceremonial es el humo de la amistad
De ensalada, dos bocados y dejada.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Mira la peseta y tira el duro.
A quien dan, no escoge.
Oro es, lo que oro vale.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
La peor vejez es la del espíritu.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Una buena dote es un lecho de espinos
Cara de enferma y culo de sana.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Todo en exceso hace daño.