Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio expresa una desconfianza profunda hacia la inteligencia astuta o manipuladora, considerándola más peligrosa que la simpleza. Sugiere que uno puede manejar o anticipar los problemas causados por personas ingenuas o faltas de perspicacia, pero que las personas 'listas' (en el sentido de astutas, maquiavélicas o con doble intención) representan una amenaza impredecible y superior, de la que solo una fuerza externa (como la divina) podría proteger.
💡 Aplicación Práctica
- En negocios o acuerdos, donde se prefiere tratar con personas transparentes aunque no sean las más agudas, antes que con socios extremadamente astutos que puedan ocultar trampas o agendas ocultas.
- En dinámicas sociales o políticas, advirtiendo sobre la manipulación y las artimañas de quienes usan su ingenio para engañar o sacar provecho a expensas de los demás, frente a los errores evidentes de los menos avispados.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, arraigado en la cultura popular hispana. Refleja una sabiduría práctica y desconfiada, muy presente en la tradición oral, que valora la prudencia y la cautela frente a la inteligencia malintencionada. No tiene un origen histórico documentado específico, pero encaja en la rica tradición de refranes que advierten sobre las apariencias y las malas artes.