Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
El toro y el melón, como salen, son.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
De persona palabrera, nunca te creas.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
A la larga, todo se arregla.
Pasión tapa los ojos a la razón.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Una buena bota, el camino acorta.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
El buen vino, venta trae consigo.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Hijos y mujer añaden menester.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Carne en calceta, para quien la meta.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Julio, lo verde y lo maduro.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
La esperanza no llena la panza.
Al mal tiempo, buena cara.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.