No esperes a tejer tu capa cuando empieza la lluvia.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.