Adonde no te llaman, no vayas.
Lo que dejes para después, para después se queda.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Buena vida, arrugas tiene.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Nadie ha visto el día de mañana.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Dar una de cal y otra de arena.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Dios da las nueces, pero no las parte.
A mala cama, buen sueño.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Ande o no ande, la burra grande.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Y vuelta la burra al trigo.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Ni miento ni me arrepiento.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.