La buena vaina no hace buena la espada.
La suerte nunca da, solo presta.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Incluso el día más largo tiene un final
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Pan no mío, me quita el hastío.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Llegar a punto de caramelo.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Peor es mascar lauchas
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
De tierra de alacranes, pocos panes.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
El hambre es muy mala consejera.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Llegar a la capada.
Día de agua, taberna o fragua.
Mi secreto, en mi pecho.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Quien no se arriesga no cruza el río
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.