Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Quien mal padece, mal parece.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Días de mucho vísperas de ayuno.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Peor que pulga en la oreja
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
De broma en broma, la verdad se asoma.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
El tiempo no perdona a nadie.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Hijos y hogar, son la única verdad.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Al hambre no hay pan negro.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Del tronco caído todos hacen leña.
El tiempo vuela, que se las pela.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
A la hora mala no ladran los perros
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Al loco y al toro, dale corro.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
El tonto ni de Dios goza.