Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
La mentira sale por la punta de la nariz.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Quien ama, teme.
En otoño la mano al moño.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Suerte, y al toro.
Más groso que el Guelpa.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Casado por amores, casado con dolores.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
O la bebes o la derramas.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
El mejor suegro, vestido de negro.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Más dura será la caída.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
A confite de monja pan de azúcar.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Con el amor está el temor
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
A más vivir, más sufrir.
Puerta de villa, puerta de vida.
El frío conoce al encuero.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Del viejo el consejo.
Amores y dolores quitan el sueño.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Muchas hormigas matan un camello.