Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Mal haya carbón de haya.
Darle a uno mala espina.
De una espina, nace una rosa.
Una espina en el ojo.