Boca de miel y manos de hiel.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Como la espada, así la vaina.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Cada altar tiene su cruz.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Buena vida si refrenas tu ira.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Dios da frío según la ropa.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
El vino y la mujer se burlan del saber.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Todos la querían y entre todos la mataron.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Para aprender, perder.
Al bobo, múdale el juego.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Cuervos vienen, carne huelen.
Que lo mate Dios que lo crió.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.