La mala oveja se ensucia en la colodra.
A batallas de amor, campo de plumas.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
El corazón conoce la amargura del alma.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Quien se quemare, que sople.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
A Dios, nada se le oculta.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Madre no hay más que una.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
El abismo lleva al abismo
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
A la mula vieja, alivialé la reja.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Palabra dada, palabra sagrada.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Que no llegue la sangre al río.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Vida sin amor, años sin verano
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
La vida es una universidad.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Tras el vicio viene el lamento.
Buena es la guerra para el que no va a ella.