El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Agua al higo, que ha llovido.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
A traidor, traidor y medio.
Hay que amarrar el tamal.
Los extremos nunca son buenos.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
El mandar no tiene par.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
La rata avisada, no muerde carnada.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Julio, siega y pon tres cubos.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
La ley justa no es rigurosa.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
La unión hace fuerza.
Según el sapo es la pedrada.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Agua que huela, no la bebas.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.