Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Dios no se queda con nada de nadie.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Lo que dejes para después, para después se queda.