No hay que llevar cocos al puerto.
Para saber, has de leer.
Más barato es cuidar que edificar.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
A dos puyas no hay toro bravo.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Donde hay amor, hay dolor.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Sin padrino no hay bautizo.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
A buen amo, mejor criado.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
A días claros, oscuros nublados.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Crea fama y acuéstate a dormir.
De los celos, se engendran los cuernos.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
La vida da muchas vueltas.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
Buen moro, o mierda u oro.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.