Dios es la medida de todas las cosas.
Madre dispuesta, hija vaga.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
El que a burros favorece, coces merece.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Más vale pan duro que ninguno.
De la continua lección nace la ciencia.
Vale más el que sabe más.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Cría fama y échate en la cama.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Hacer pinitos.
Las buenas labores honran a los labradores.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Antes muerte que vergüenza.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Juntos pero no revueltos.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Honor a quien honor merece.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Diligencia vale más que ciencia.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
El pasajero se conoce por la maleta.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Nunca con menores, entables amores.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Malo por malo, mi mujer es buena.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Comer y rascar todo es empezar.
Quiéreme poco pero continúa