Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Esposa prudente es don de Dios.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
A mejor cazador se le va la paloma.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Aguas de Abril, vengan mil.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Para colmo de males, tratar con animales.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Quien no tiene, perder no puede.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Cuando el río suena, agua lleva.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Casa y potro, que lo haga otro.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
A galgo mojado, liebre enjuta.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Ver para creer.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
El corazón que ama es siempre joven.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
La mujer golosa o puta o ladrona.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Una y no más Santo Tomás.