Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Para su madre no hay hijo feo.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.