La suerte y la muerte están siempre a la puerta
El que se brinda se sobra.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
O Cesar, o mierda.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Donde hay duda hay libertad.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
El pan de viaje no hace bulto.
El buen instrumento saca maestro.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Ruego de Rey, mandato es.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Donde uno piensa, otro sueña.
Parecer uña y carne.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Dios tarda, pero no olvida.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
De noche madrugan los arrieros.
Pan casero, de ese quiero.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Buen cazador, mal labrador.
Es más el ruido que las nueces.
Dios da frío según la ropa.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Al freír será el reír.
Preguntando se llega a Roma.