Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
No jales que descobijas.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Todas las horas hieren. La última mata.
Pastelero a tus pasteles.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Olla chica hace la bolsa grande.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Despacio, que llevo prisa.
Amante atrevido, de la amada más querido.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Dar una de cal y otra de arena.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Unos tanto y otros tan poco.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Come y bebe, que la vida es breve.
El mejor sol es el que calienta hoy
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Del mal, el menos.
Cada ollero alaba su puchero.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.