Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Al roble no le dobles.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
La suerte es de los audaces.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Sacar la brasa con la mano del gato.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Aún queda el rabo por desollar.
Hablar por referencias es casi mentir.
No es mal sastre el que conoce el paño.
La paciencia es buena ciencia.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Que tienen que ver los cojones para comer trigo.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Hacerse de la vista gorda.
Vive tu vida y no la de los demás.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Hablar por la boca del ganso.
La palabra emitida no puede recogerse.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
De perdidas al río.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Asno de dos, válgale Dios.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
La pasión embellece lo feo
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
No pica la abeja a quien en paz la deja.