Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
No me llega pero ni a la suela de los zapatos.
De día no veo y de noche me espulgo.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Ya los perros buscan sombra.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
No hay más araña que la que teje.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
De tal jarro, tal tepalcate.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Creer a pie juntillas.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Alegría, belleza cría.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Más querría un dinero que ser artero.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Irse con la soga entre los cachos.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Me doblo pero no me quiebro.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
De broma en broma, la verdad se asoma.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Pan a hartura y vino a mesura.
Moza dominguera no quiere lunes.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Al roble no le dobles.