Donde las dan las toman y callar es bueno.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Esto son habas contadas.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Ser un mordedor de pilares
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
A buena suela, mala pieza.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
En carrera larga hay desquite.
Te casaste, te frego.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Mallorquina, puta fina
Fiate de Dios y no corras.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Las penas solteras, son más llevaderas.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Llegar a la capada.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Cada cosa pía por su compañía.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
La muerte todas las cosas iguala.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Lo que está por pasar pasará.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
En camino largo, corto el paso.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
La liebre que salta la mata es de quien la mata.