Deja lo afanado y toma lo descansado.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
En abril, va la vieja a veril.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
A un bagazo, poco caso.
Tras cada pregón, azote.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Persevera y triunfarás.
Es tiempo de vacas flacas
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
La ocasión llega, llama y no espera.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
El que da primero da dos veces.
A barbas honradas, honras colmadas.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Los amores se van, los dolores se quedan.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
De padres bocois hijos cubetas.
De desagradecidos está el infierno henchido.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Música y flores, galas de amores.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Libro prestado, libro perdido.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Da Dios el frío conforme al vestido.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
El que las sabe, las tañe.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.