En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
El sexo nos hace perder la cabeza
La reputación dura más que la vida.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Dar y tejer es buen saber.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
De tal árbol tal astilla.
Libros y años hacen al hombre sabio.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Hay más santos que nichos.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Necio que calla por sabio que pasa.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Del joven voy, del viejo vengo.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
A tres azadonadas, sacar agua.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.