A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Quien bien ata, bien desata.
Jamás olvidó el que bien amó.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Ajo cebollino, para con vino.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Despedida de borrachos.
A muertos y a idos, no hay amigos.
La soga, tras el caldero.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Se sincero y honesto siempre.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
De padres gatos, hijos michinos.
Febrerillo, mes loquillo.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Ser feliz como pez en el agua
Júntate, que junto estabas.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.