No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Todavía aguas corren profundamente.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Quien calla otorga
No oigo, soy de palo.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
De uvas a peras.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Que cada zorro cuide su propia cola.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
A los tontos no les dura el dinero.
Palabra de boca, piedra de honda.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Casa hecha y mujer por hacer.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Del ahogado, el sombrero.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
La amiga y la espada antes dada que prestada.