El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.