Julio calorero, llena bodega y granero.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
La sal no es atacada por las hormigas.
Magra olla y gordo testamento.
Quien no canea, calvea.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
En la cancha se ven los gallos.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El que afloja tiene de indio.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El buen vino resucita al peregrino.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
A quien espera, su bien llega.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Esto es pan para tu matate.
Inflama más la comida que las musas
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
A fullería, cordobesías.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Cada hombre deja sus huellas.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Caras vemos, corazones no sabemos.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
El hombre es para el hombre un espejo.