Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Favor con favor se paga
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Echarle mucha crema a sus tacos
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Es de sabios, cambiar de opinión.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
El tiempo todo lo cura
Donde hubo pan migajas quedan.
El que persevera triunfa.
Dios consiente, pero no siempre.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Las buenas labores honran a los labradores.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Con putas y bretones pocas razones.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Que mañana hay misa para los sordos.
A buen amigo buen abrigo.
Haz el bien y olvídalo.
A barbas honradas, honras colmadas.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Olvidar una deuda no la paga.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
El que habla es el que peca.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
El amor no hace hervir la olla
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
El amor y la fe, en las obras se ve.
No seas amigo de los necios.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.