Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Antes di que digan.
Pan con pan comida de tontos.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
La Cruz, la viña reluz.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
A nadie le amarga un dulce.
Justicia y no por mi casa.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Hacer el agosto.
Al buen callar, llaman Santo.
Costumbre hace la ley.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
A Roma por todo.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Matanga dijo la changa.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Hacer la del humo.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Donde dije digo, digo Diego.
Don Din nunca parece ruin.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Ni lava ni presta la batea.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
El hablar mismo idioma.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.