No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
De padres gatos, hijos michinos.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Bien casada, o bien quedada.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Burro empinado, por hombres es contado.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Nadie da sino lo que tiene.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Hay que dar para recibir.
Palabras de santo, uñas de gato.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Cama de novios no la tienen todos.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
De tus herederos, sé tu el primero.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Quien lo hereda no lo hurta.
Pedir las perlas de la virgen.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Dame venta y te daré cuenta.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
En casa llena no hay mujer mala.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Nunca falta un culo para un bacín.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
A buen señor, buena demanda.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Es gusano de la misma guayaba.