No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Más obrar que hablar.
El hablar, es más fácil que el probar.
El hablar es plata y el callar es oro.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Hablar a calzón "quitao".
Hablar a tontas y a locas.