El tonto ni de Dios goza.
Ir por los extremos no es de discretos.
Casa de Dios, casa de tos.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Cada cual en su corral.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Sigue los impulsos de tu corazón
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
El que tiene buba, ése la estruja.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Hasta los animales se fastidian.
Nadie da lo que no tiene.
Viejo con moza, mal retoza.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Quien lee y escribe no pide pan.
En casa pobre no hay mujer buena.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Los de Morón como son, son.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Llegar y besar el santo.
La mierda cuando la puyan hiede.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
A la fuerza ahorcan.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Boca con boca se desboca.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Estrenar casas y domar potros, otros.
La sangre del pobre el rico se la come.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Hace más el que quiere que el que puede.