La gota que derramó el vaso de agua.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Voy a ir hacer un mandado.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Donde ajos ha, vino habrá.
Llevar agua al mar.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Regla y compás, cuanto más, más.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Favor con favor se paga
La tierra será como sean los hombres.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Casarse bajo el palo de la escoba
Refrán de palo, refrán de fuego.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
El vino hace buena sangre
Quien hace, aplace.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Abril, deja las viñas dormir.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Quien calladamente arde, más se quema.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
No hay caldo que no se enfríe.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Buey viejo asienta bien el paso.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Aterriza que no hay tocón.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
El verano muere siempre ahogado
La muerte todas las medidas vierte.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
El vino es la teta del viejo.